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sábado, 23 de enero de 2010

La Chocita del Loro, expertos en risas

Título: Monólogo
Autor: Señor Corrales
Género: Cómico
Sala: La chocita del loro
Fecha: 22 de enero de 2010
Precio: 6 euros

La Chocita del Loro es un café-teatro dedicado íntegramente a la risa, expresada en forma de comedia, monólogos y magia cómica. Ubicado en pleno centro de la capital (calle Hermosilla, 77), este local dejará con ganas de volver prácticamente al cien por cien de los curiosos que se acerquen a pasar un buen rato entre los centenares de fotografías de artistas (muchos de los cuales de gran éxito actualmente) que decoran sus paredes.

Algunos de los cómicos que han pasado por el escenario del local y se han llevado los aplausos del público han sido, por ejemplo, Eva Hache, Quequé, Dani de la Cámara o Agustín Jiménez, entre otros del gran repertorio de Paramount Comedy y el equipo de El Hormiguero al completo.

Señor Corrales en acción
Ayer le tocó el turno al Señor Corrales, actor, monologuista, presentador y, ante todo, cómico. La Chocita, como es habitual los días de función, presentaba un lleno hasta la bandera (por lo que es aconsejable reservar mesa si se prefiere no ver el show de pie). La gente se agolpaba en los pasillos hablando y acompañando la charla con una cerveza o una buena copa mientras esperaban la salida de Corrales. El fin de la música comercial-bailable que amenizaba la espera dio paso a los primeros acordes de la melodía de Paramount Comedy, el pistoletazo de salida al show. El Señor Corrales hizo las delicias del público con un monólogo inteligente (a veces, demasiado, ya que el público no pillaba los chistes, lo que no dudó en recalcar el protagonista en varias ocasiones, provocando así más risas entre los asistentes) contado en primera persona y con temas como la familia, las juergas con los amigotes y la vida de pareja como espina dorsal del espectáculo. Hay que destacar que en un par de ocasiones Corrales se vio obligado a recurrir (brillantemente por cierto) a la improvisación porque se dejó llevar por el momento, y las risas, incluidas las propias, le hicieron despistarse de su guión mental.

No sólo chistes
Pero La Chocita no sólo ofrece espectáculos como el de anoche. Este local también permite a sus clientes elegir entre espectáculos de magia, leída de cartas de tarot, cursos de monólogos para principiantes o, simplemente, pasar un buen rato con los amigos jugando al Trivial o al Pictionary.

La Chocita del Loro cuenta con otro local en Madrid ubicado la calle Urquiola y con pases en el teatro La Chocita del Loro Senator, en la calle Gran Vía.

Los precios de las consumiciones no se salen de la tónica habitual de la capital, rondando los 3euros por refresco, 3 por cerveza y 6 por copa.

sábado, 21 de noviembre de 2009

La cruda realidad, la típica comedia.


Título: La cruda realidad u otra más de guerra de sexos.
Director: Robert Luketic
Intérpretes: Gerard Butler, Katherine Heigl.
Nacionalidad: Estadounidense
Año de producción: 2009
Género: Comedia romántica
Guión: Nicole Eastman, Karen McCullah Lutz, Kirsten Smith.
Duración: 97 minutos



SINOPSIS:
Esta previsible comedia romántica es una de tantas películas de Hollywood que tiene por tema capital la guerra de sexos. Abby Ritcher (Katherine Heigl) es la productora de un programa de televisión que tiene dificultades para mantenerse en antena debido a su baja audiencia. Además, es una negada en temas de amor. La solución a todos sus problemas llegará de la mano del ordinario Mike Chadway, presentador “La cruda realidad”, programa en el que se despelleja la verdad de las relaciones entre hombres y mujeres de una manera más que explícita. Chadway, desagradable y soez conocedor de todas las vertientes del mundo del romance, confirmará todas sus teorías con Abby, aunque acabará viéndose desbordado por lo inesperado de las circunstancias.

CRÍTICA:
La cruda realidad es el típico film para pasar el rato y echarse unas risas a base de los típicos chistes y estereotipos que el público ya ha escuchado más de una vez, pero que le siguen haciendo gracia. No es una película que pasará a la historia por su originalidad, ya que la trama es muy previsible: si el espectador que ve la película piensa “seguro que ahora pasa esto”, probablemente sea lo que ocurra a continuación. La cruda realidad trata de conectar con los espectadores a base de palabras malsonantes y chistes fáciles y, si bien la audiencia no saldrá del cine con la idea de incluir esta comedia romántica entre sus películas de cabecera, tampoco saldrá excesivamente desencantada ni arrepentida de haberse gastado los 6 euros y pico de la entrada en ella, ya que la película consigue su finalidad: hacer pasar un buen rato.