domingo, 6 de mayo de 2012

Las claves del alirón del Real Madrid

José Mourinho dio con la tecla. La clave para acabar con la hegemonía azulgrana y volver a ganar una Liga cuatro años después. El Real Madrid solo ha perdido dos partidos, contra Levante fuera y Barcelona en casa, y ha superado la mítica cifra de 108 goles que consiguió la Quinta del Buitre en la temporada 89-90. Cristiano Ronaldo se ha convertido en la piedra angular del equipo: supera los 40 goles en Liga y está peleándose con Leo Messi por alcanzar el trofeo Pichichi. Aún así, las críticas no cesan. El juego, el señorío e incluso el estado de forma de Iker Casillas han planeado sobre la cabeza de los madridistas durante toda la temporada.

Las claves de la Liga:

El fin de los experimentos de Mou: El Real Madrid ganó al Barça cuando los blancos jugaron como sabían: sin experimentos, sin trivote, sin Pepe en el centro del campo. Colocar al central portugués en el mediocampo es un suicido: tarde o temprano el equipo acaba jugando con diez. Además el objetivo de anular a Xavi, Iniesta y Messi no se cumplió y Barça acabó jugando la ida de la Copa del Rey en el Bernabéu a placer y sentenciando la eliminatoria a pesar del sensacional partido del Real Madrid en el Camp Nou. En el último Clásico, el Real Madrid jugó con su esquema habitual. Xabi Alonso y Khedira en el centro del campo y recurriendo a contras mortales para sentenciar al Barcelona. Esto combinado con presión y ayudas por parte de todos los jugadores –además del bajo estado de forma de Xavi- dieron la Liga a los de Mourinho en el Camp Nou.

La regularidad de Cristiano Ronaldo: El portugués lleva 45 goles esta temporada. Con esas cifras, y a pesar de haber sido criticado a menudo por “chupón”, pocos peros se pueden poner a su actuación.

El perro y el gato: Karim Benzema ha quitado la titularidad a Gonzalo Higuaín esta temporada. El francés participa en todas las facetas del juego, desde la presión, la combinación y la definición. Lleva 20 goles esta temporada. Pero pese a partir desde el inicio en casi todos los partidos (y en todos los importantes), Higuaín ha logrado dos dianas más que él. El argentino es efectividad en estado puro. Si bien no participa tanto en el juego de equipo como Benzema, se desmarca mejor que nadie. Busca el hueco donde no lo hay y define de primeras, con un acierto desconocido cuando, hace cinco años aterrizó en Madrid. Entre los dos suman 42 goles, los mismos que Cristiano. Son el mejor tridente atacante de la Liga.

Özil: El físico es el único hándicap del alemán que, a pesar de terminar los partidos fundido, demuestra su calidad en cada control, cada pase y cada centro. Empezó la temporada en un bajo estado de forma, con la mente puesta en otro sitio. Mourinho le mimó y le volvió a mimar, hasta que Özil alcanzó el punto en el que se encuentra ahora mismo. Si no fuera por el físico, CR7y Messi, sería el mejor jugador del mundo. Aún tiene margen de mejora.

El Santo: Iker Casillas ha sido criticado esta temporada por sus salidas en falso y por alguna cantada esporádica. El portero madridista no ha tardado en responder a estas injustas acusaciones con esas actuaciones providenciales que le han convertido en el mejor portero del mundo y que han dado al Real Madrid esta Liga. Casillas ha encajado 31 goles en 37 partidos.

El contragolpe: El sistema de juego ideal para el Real Madrid. Imparable. Con los pases de Özil, la precisión de Xabi Alonso, la velocidad de Cristiano y la precisión de Benzema, ningún equipo de Primera puede presumir de no haber recibido algún gol de los blancos.

Las decepciones:

Coentrao: Un timo. Así define la afición madridista el fichaje de este portugués, un capricho de José Mourinho. El Real Madrid pagó 30 millones de euros al Benfica por este chico para todo, que puede jugar de lateral, interior y mediocentro. Jugar, juega: pero mal. Con la excusa de que defiende mejor que Marcelo, ha relegado al brasileño al banquillo en los partidos claves de la temporada. Así se plantó en el 11 inicial contra Bayern de Münich en el Allianz Arena. Y la lió. Una deficiente actuación durante todo el choque –Robben le superó una y otra y otra vez- culminó con el definitivo gol de Mario Gómez en los minutos finales, que acabaría a los de Jupp Heynckes el pase a la final de la Champions.

Pepe: Pisotón intencionado a Leo Messi, patada a su compañero Arbeloa, entradas criminales y simulaciones empañan la imagen del central portugués. Su labor en el corte y la recuperación no es reprochable: es un muro. Pero le pierde la cabeza. Cuando se ve desbordado por el partido, la impotencia le vuelve loco. Pese a su calidad, no merece estar en un equipo como el Real Madrid.

Mourinho: La cara y la cruz. Tenerle como entrenador implica soportar su carácter. Desplantes con la prensa, continuas quejas por las actuaciones arbitrales y una sinceridad que raya en lo teatral enervan a propios y ajenos. Capítulo aparte merece el episodio del dedo en el ojo de Tito Vilanova. Si bien es verdad que muchas veces se pasa de la raya, muchas otras el escrutinio al que cada uno de sus movimientos está sometido hace que se exageren actitudes que con otros entrenadores pasarían desapercibidas.



Los que no dan la talla: Lass, Altintop, Coentrao, Kaká, Sahin,... Mourinho no ha conseguido hacer reaparecer al Kaká del Milan, a pesar de que le ha concedido minutos y confianza.

Rui Faria: El escudero de Mourinho. El que grita más que el míster para que no le expulsen. Su guardaespaldas, el que se lleva las tarjetas en nombre de su jefe. Una figura que ha llevado el ridículo al banquillo madridista.

jueves, 16 de febrero de 2012

Caja Laboral y Lagun Aro estrenan la Copa del Rey 2012 en Barcelona

 En las dos últimas ediciones, la final la disputaron el Real Madrid y el Barça

El Caja Laboral y el Lagun Aro inaugurarán esta tarde a las 19:00 la 76ª edición de la Copa del Rey de baloncesto. El torneo se disputará en el Palau Sant Jordi de Barcelona y el ganador se conocerá el próximo domingo.

El Real Madrid ha llegado hoy a la Ciudad Condal con el peso de no haber levantado la Copa del Rey desde hace 18 años. Entonces el peso recaía sobre Arvydas Sabonis, Fernando Romay y Chechu Biriukov. Mañana serán Jaycee Carroll, Martinas Pocius y Nikola Mirotic, entre otros, los encargados de dar a los blancos el pase a semifinales ante el Fuenlabrada. La poca suerte de los madridistas en Copa del Rey choca con la estadística del Barça Regal. Los blaugrana se han llevado seis en el mismo periodo de tiempo, incluidas las dos últimos en las que, precisamente, se han impuesto al Real Madrid.

Los de Pablo Laso aterrizan en Barcelona tras haber superado su peor bache de la temporada, en el que cosecharon tres importantes derrotas. Dos de ellas en Euroliga (contra el Bilbao Basket y el Sienna Montepaschi) y otra en la Liga Endesa, también con los bilbaínos como rivales. El pasado fin de semana, el Real Madrid se resarció de sus errores y se impuso al Banca Cívica de Sevilla por más de 30 puntos de diferencia. Los blancos son el equipo más anotador de la ACB, y en Europa solo les supera el CSKA de Moscú.
 
El Barcelona es el otro máximo aspirante al título. Los de Xavi Pascual presumen de ser el conjunto que mejor defiende de Europa, y llegan como líderes de la Liga y de la Euroliga. El Caja Laboral y el Unicaja son, si no hay sorpresas, los favoritos para impedir que la final de los últimos años vuelva a repetirse.

Esta tarde el Caja Laboral y el Lagun Aro se juegan a las siete el pase a semifinales. A las nueve y media será el turno de los anfitriones, que se enfrentará al Lucentum Alicante. Los otros dos partidos (Real Madrid-Fuenlabrada y Unicaja-Banca Cívica) se disputarán mañana viernes.

martes, 12 de julio de 2011

El euro, ante el precipicio

(Editorial de El País sobre la crisis del euro y la posible caída de España e Italia a consecuencia del contagio del hundimiento griego)

"La convulsión permanente de los mercados, que apenas deja una semana de tranquilidad entre un episodio de ataques a las deudas periféricas y el siguiente, está llevando a la eurozona al caos financiero y al borde de la ruptura. La crisis, mal gestionada por las instituciones europeas, ha dado un peligroso salto cualitativo al involucrar a países como Italia que tienen gran parte de la deuda en manos de residentes.


La primera consecuencia de ese agravamiento fue que ayer Europa vivió un lunes tenebroso, el peor sin duda desde la creación del euro, con una especulación desaforada contra Italia y España. La prima de riesgo española alcanzó los 336 puntos básicos y la de Italia superó los 300 puntos. Es una situación insostenible a corto plazo para la solvencia española y, sobre todo, para la italiana, que acumula un volumen de deuda del 120% del PIB. En España, la explosión de los intereses de la deuda asfixia cualquier recuperación, porque los gastos financieros consumen cualquier margen presupuestario, reducido de entrada por la obligación de controlar el déficit. El castigo a la deuda se traduce además en el desplome bursátil de los sistemas bancarios, objeto de una reforma cuyo destino fatal en estas circunstancias es el fracaso.


El euro está en este gravísimo aprieto porque las autoridades europeas son incapaces de llegar a un acuerdo para articular un plan de rescate que proporcione una cierta estabilidad financiera a Grecia durante los próximos tres años. Con España e Italia situadas en la diana de la especulación, los ministros de Finanzas, el BCE y toda la pléyade de instituciones que deben ponerse trabajosamente de acuerdo para salvar el euro (porque hoy ya es cuestión de supervivencia) no pueden demorar más la salvación de Atenas.

El problema es conocido. Grecia no puede devolver sus préstamos y necesita un nuevo plan de rescate que incluya una reestructuración de esa deuda; es decir, los acreedores de Grecia tienen que contribuir al rescate con una quita; para que esa reestructuración sea efectiva, las agencias de calificación deben aceptar que no es un impago. Una medida de mala gestión de las autoridades europeas es que anunciaron iniciativas antes de acordar con las agencias que la quita voluntaria no fuera considerada como default. El resultado de la torpeza (otra más) es una prima de riesgo insostenible y la certeza de que es más difícil cada día llegar a un acuerdo sobre Grecia (aplicable si llega el caso a Portugal e Irlanda) que aleje definitivamente la especulación.

Los acreedores de las deudas europeas (y quienes gestionan sus carteras) tienen una responsabilidad indeclinable en esta situación crítica. Reaccionan con histeria a síntomas menores y son reacios a analizar los fundamentos económicos de cada país. Pero lo que los inversores cotizan sobre todo (a la baja, por supuesto) es la pésima gestión de la crisis. La falta de un gobierno económico capacitado para tomar decisiones ha sembrado el desorden en las finanzas europeas, está invalidando los programas de ajuste de algunos países, pagados con recortes sociales (como el de España) y puede ser la causa de la desaparición del euro.

Para corregir este caos que provoca empobrecimiento y paro, Europa (léase Alemania, Francia, el Eurogrupo y el BCE) tiene que aprobar ya -sin esperar a septiembre, pues igual no se llega- el segundo rescate de Grecia con la aquiescencia de las calificadoras y transmitir el mensaje de que el BCE y el Eurogrupo tienen la capacidad para acabar con la especulación. No es momento de sutilezas, debates bizantinos y dudas metafísicas que castigan el crecimiento y el empleo. El sistema financiero tiene que ser consciente de que el BCE utilizará como garantía los bonos de todos los países del euro, sea cual sea el nivel de castigo recibido. Basta ya de parches".

(El País, 12 de julio de 2011).



miércoles, 8 de junio de 2011

Así está la economía

Mayoría absoluta de la derecha en los medios españoles

Prácticamente la totalidad de las cabeceras pertenecer al grupo Vocento

Todo el mundo conoce El País, ABC o El Mundo, pero pocos son capaces de definir el panorama mediático español. Ni siquiera los estudiantes de quinto de periodismo, una nueva hornada de periodistas que saldrá a la calle a finales del mes de junio, conocen la distribución nacional de la prensa, tanto de ámbito regional como general. Por eso en la Universidad Complutense han querido dedicar dos semanas a definir con detalle los periódicos españoles.

El grupo Vocento es el rey de las cabeceras en España. Además del monárquico ABC, este grupo de comunicación multimedia distribuye El Correo, El Diario Montañés o El Norte de Castilla, por nombrar sólo algunos de sus 13 diarios de ámbito regional. Por lo tanto, la ideología predominante en el panorama mediático es la de centro-derecha, representada por decenas de cabeceras, mientras que el izquierdismo, más o menos moderado, queda reducido a Público y El País en lo que a difusión nacional se refiere y el Diario de Jaén en el apartado más regional.

Aprovechando la circunstancia de que la mayoría de las cabeceras pertenecen a Vocento, éstas comparten tanto secciones como columnistas o artículos de opinión. El objetivo de estas asociaciones es abaratar costes y aprovechar el tirón de ciertos columnistas importantes en varios periódicos del grupo con el fin de aumentar su prestigio y adscribirse más lectores. Es el caso de El Heraldo y ABC, entre otros muchos ejemplos.

Otras de las grandes protagonistas de los periódicos españoles son las entidades bancarias y demás empresas financiadores que aportan capital a los medios de comunicación a cambio de un trato favorable y de que los escándalos que envuelvan a estas compañías sean pasadas por alto. Gozan de mucho peso la familia Ybarra y el BBVA o El Corte Inglés. En algunos casos, como es el de Bankia en El Economista, todas las noticias relativas al banco que aparecen en el medio tienen más de propaganda que de información.

Dejando de lado la “ideología económica” mencionada en el párrafo anterior, los periódicos se definen por una línea editorial, que puede tirar más hacia la derecha o hacia la izquierda política. La inmensa mayoría de las cabeceras se caracteriza por la virulencia de sus críticas contra José Luis Rodríguez Zapatero y su apoyo al Partido Popular. Es el caso de ABC (Vocento), El Mundo (Unidad Editorial) o La Razón (Planeta). Esa disconformidad con la gestión del Gobierno se plasma en los edoriales y otros artículos de opinión. Destacan La Tercera de ABC o las Cartas del Director de Pedro J. Ramírez en El Mundo. Esa cuasi militancia con un partido político conlleva el notable riesgo de servir a intereses políticos antes que a los principios básicos del periodismo de calidad. Un caso claro de esta disfunción se observa en El Economista, donde el caso Gürtel, la trama de corrupción que envuelve al PP en Valencia, no tiene cabida.

Géneros de opinión
Si las cabeceras se erigen a sí mismos como defensoras de la prensa de calidad, deben cumplir la máxima de diferenciar claramente la información de la opinión. Para ello se recurre a elementos tipográficos. El País distingue ambos elementos a la perfección gracias a recuadros y cursivas. El Diario Montañés es su alter ego.

Los editoriales son los máximos exponentes de los géneros de opinión. Analizan la actualidad y difunden la visión del periódico sobre el tema tratado, tratando a su vez de convencer a la población o a que reflexione sobre el tema o a que se una a su postura. El diario Público es el único que carece de editoriales entre las cabeceras estudiadas. Desde el diario republicano alegan que pretenden que el lector se forme su propia opinión, sin la injerencia del periódico.

Otros elementos obligados de la prensa son las tribunas libres, las columnas (escritas por personajes de renombre), el humor gráfico o las cartas al director. Éstas hacen posible el feedback entre audiencia y medio de comunicación, posibilitando un diálogo entre ambas partes. Un ejemplo del buen uso de estas cartas es el de El País: en ellas se hace referencia a editoriales de días anteriores, pero no sólo a favor de la postura del periódico, sino también discordantes, un buen ejemplo de pluralidad.

Económicos y regionales
Los diarios económicos en España no gozan de un gran seguimiento a pesar de que, internacionalmente, periódicos como el Financial Times son un referente. La prensa regional tiene más éxito, aunque, como la mayoría de las cabeceras pertenecen a Vocento, la pluralidad brilla por su ausencia. En ellas se da prioridad a la información local y, aunque están escritas prácticamente en su totalidad en castellano, algunas como Las Provincias o El Correo incluyen artículos en valenciano o euskera, respectivamente.

miércoles, 25 de mayo de 2011

22-M: Escarmiento al socialismo

Las elecciones del pasado 22 de mayo no han hecho más que poner de manifiesto lo que apuntaban todas las encuestas: la debacle socialista en toda España, de la que el Partido Popular ha salido beneficiado en forma de votos, escaños y presidentes autonómicos.

La crisis económica y los cinco millones de parados han relegado al Partido Socialista a un segundo plano dentro del panorama político español. Los votantes han castigado al partido del Gobierno por la gestión de su líder, José Luis Rodríguez Zapatero. Así, los socialistas han perdido feudos históricos como Castilla La Mancha, Sevilla o Barcelona, y han jugado con fuego en otros como Extremadura, donde se despiden de la mayoría absoluta. Quien no ha recibido castigo alguno ha sido el PP. Mientras que el PSOE ha perdido casi millón y medio de votos, los populares se han visto reforzados con 400.000 papeletas más a pesar de los escándalos de corrupción en los que se han visto envueltos. De esta forma, el principal partido de la oposición gobierna en 11 de las 13 autonomías en las que se presentaba, obteniendo la mayor cuota de poder territorial conocida en toda la democracia. Y todo ello a costa de los socialistas, que nunca habían obtenido cifras tan bajas.

La decisión de Zapatero de comunicar en el Comité Federal del PSOE que no se presentaría a las elecciones generales de 2012 no ha dado los frutos deseados. El desgaste de los socialistas ha podido más que las expectativas de futuro y las promesas de cambio. Rajoy y los suyos convirtieron los comicios en una cuestión de confianza para el Presidente del Gobierno, y se han visto respaldados en sus tesis por la ciudadanía, razón por la cual no cesan en su empeño de convocar elecciones anticipadas (continuando así con el discurso que iniciaron hace meses). El PP sale muy reforzado de las autonómicas y municipales, cayendo incluso en el error de que ocupar la Moncloa el próximo marzo va a ser pan comido. Por su parte, los socialistas deben enfrentarse a otro problema antes de afrontar las generales: designar al sucesor de Zapatero. El Presidente del Gobierno manifestó su deseo de convocar unas primarias dentro del partido para elegir democráticamente al nuevo “cabeza de serie” de los socialistas. Todo apunta a que serían Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón los contendientes de esta lucha interna. Pero en el PSOE deberían valorar si les conviene meterse en una “guerra civil” que les minaría e incluso, si se vuelve especialmente combativa, degenerar en más descrédito para el partido. La opción óptima sería mostrar cohesión y unidad ante el enemigo común, que es el Partido Popular. Esto se conseguiría o bien estableciendo una candidatura conjunta entre los dos candidatos o bien llegando a acuerdos internos, pero siempre con transparencia y respetando los preceptos del partido. Nunca recurriendo a la “dedocracia”.

La corrupción sale indemne
Los votantes del Partido Popular han absuelto a Francisco Camps de todas sus culpas. El popular no se ha visto afectado por los escándalos de corrupción en lo que se haya envuelto, y los valencianos le han recompensado con la mayoría absoluta. A consecuencia de esto cabría preguntarse, ¿utilizan el mismo rasero los votantes de izquierdas que los de derechas? David Valadez, anterior alcalde socialista de Estepona, se ha visto sancionado en las urnas por estar implicado en maniobras corruptas. Por otra parte, en Andalucía, los ciudadanos han castigado a los socialistas por el escándalo de los ERE. Pero en Madrid y la Comunidad Valenciana, bastiones claramente populares, los imputados han salido indemnes y, por sorprendente que parezca, reforzados. Llegados a este punto solo cabe rescatar la indignación del señor José Mourinho tras el partido de ida de la Liga de Campeones contra el Barcelona y exclamar: ¿Por qué?

En la capital, la derecha combativa y radicalizada de Esperanza Aguirre sigue siendo plato de buen gusto para la mayoría de los madrileños. Tomás Gómez, otrora el alcalde más votado de España, ha obtenido un profundo descalabro para el Partido Socialista en la Comunidad. Alberto Ruiz Gallardón ha renovado su mayoría absoluta en el Ayuntamiento, aunque el porcentaje de votos demuestra claramente que, hoy por hoy, se ve superado por Esperanza Aguirre en popularidad e influencia, lo que le colocaría a la cola en el caso de producirse una pugna electoral en las elecciones generales.

Las alternativas al bipartidismo
Francisco Álvarez Cascos ha dado la campanada en el Principado de Asturias al colocar al recién nacido FAC (Foro Asturias Ciudadanos) como fuerza con mayor número de escaños. El que fuera ministro de Fomento con José María Aznar podrá presidir el Principado si logra el apoyo de los que, hasta hace unos meses, eran sus compañeros de partido. Paradójico que sean los populares los que le puedan conceder este premio cuando el año pasado se negaban en rotundo a permitir que Álvarez-Cascos fuera su cabeza de lista (lo que le llevó a abandonar el PP y fundar FAC).

Bildu se ha erigido como protagonista absoluto de los comicios en el País Vasco. Tras su polémica legalización, la formación abertzale se ha convertido en la segunda fuerza política de Euskadi, sólo por detrás del PNV. Esta circunstancia deja un lugar para la esperanza: el pueblo vasco opta por la vía pacífica y política, descartando cualquier tipo de violencia, lo cual puede suponer un paso de gigante para la desaparición de la banda terrorista ETA.

Disconformidad no, gracias
El sistema democrático presenta un enorme agujero en su conformación. La participación ciudadana en las elecciones del pasado domingo se incrementó, al igual que los votos nulos o en blanco. Estas papeletas, que representan la disconformidad de los ciudadanos con todas las opciones políticas vigentes, serían la cuarta fuerza política española, por detrás de PP, PSOE e Izquierda Unida, y por delante de CiU, UPyD o el PNV. Es destacable que con tal descontento social, todos estos ciudadanos carezcan de representación en los parlamentos autonómicos y, lo que es peor, se haga oídos sordos a sus quejas.

lunes, 2 de mayo de 2011

La coherente irrealidad de Tolkien

El Señor de los Anillos es una novela de fantasía épica en la que la lucha entre el bien y el mal es el argumento principal. J.R.R. Tolkien cuenta la historia de Frodo Bolsón, un hobbit (criatura de baja estatura y pies peludos que vive en La Comarca) que debe recorrer la Tierra Media haciendo frente a infinidad de peligros para destruir el Anillo Único, la única manera de que el malvado Señor Oscuro Sauron recupere su inmenso poder y desencadene una guerra que acabaría con todo el mundo conocido, instaurando el reinado de las tinieblas.

El Señor de los Anillos es el clásico más clásico de la literatura fantástica. Una historia que asombra porque, a pesar de la complejidad del mundo creado por Tolkien, no presenta cabos sueltos ni inconexos. El autor ha sido capaz de crear una realidad alternativa perfectamente hilada desde los albores de su historia hasta la evolución de los últimos acontecimientos, que son los que aparecen en este libro (formado a su vez por otros tres: La comunidad del Anillo, Las dos torres y El retorno del rey). Todo tiene un por qué, un desencadenante histórico. Si no fuera porque los protagonistas son elfos, hobbits u orcos, su veracidad sería tal que parecería la historia de cualquier país de la Tierra.

Tolkien estuvo inmerso en la creación del mundo de la Tierra Media durante 60 años. Inventó razas, desarrolló 7.000 años de historia y mitología y hasta creó lenguajes con sus propias reglas gramaticales y ortográficas. De esa obsesión del autor inglés nació la perfección de la “fantasiosa realidad” de El Señor de los Anillos. A lo largo del viaje por el mapa de la Tierra Media nos encontramos con centenares de parajes que nuestra cabeza no tiene dificultad alguna en imaginar, con todo lujo de detalles, gracias a las ejemplares descripciones con las que Tolkien ilustra las páginas de su obra. Desde el color de la hierba hasta el ruido del viento al pasar entre las hojas de los árboles, la aventura de Frodo y compañía está arropada por un ambiente que consigue, aún si cabe, dar más armonía al conjunto de la historia. Pero todo esto carecería de sentido si olvidáramos el nexo de unión entre todo lo anteriormente mencionado: la virtud narrativa de J.R.R. Tolkien.

Para el lector poco avezado en lecturas de esta densidad en la trama podrá parecer un libro lento, incluso pesado, con demasiada poca acción para la fama que tiene y las expectativas que lleva implícitas. Podría ocurrir en los primeros capítulos cuando, dejados llevar por la idea preconcebida (y a menudo errónea) que las adaptaciones al cine dejan en la mente del espectador, parece que apenas hay movimiento y el conocimiento del ambiente y los personajes es el argumento de mayor envergadura. Pero a medida que el lector se va sumergiendo más y más en el mundo de la Tierra Media, cuando se convierte en un compañero más de los personajes y se siente identificado con sus ideales y objetivos, el compromiso con el libro es completo. Esos personajes tan cuidados, tan bien elaborados llevan al lector de la mano hasta sentirse parte de la trama. La complejidad del mago Gandalf el Gris, el heredero al trono Aragorn o el propio Frodo es tal que el lector acaba conociendo a ciencia cierta la personalidad de cada uno, incluso sabiendo como actuarían en tal o cual caso teniendo en cuenta sus aspiraciones, motivaciones o bajas pasiones. Están tan bien caracterizados que al llegar al desenlace de la historia, al terminar la última página, el lector siente que el largo viaje (de más de mil páginas) que ha recorrido junto a esos personajes que le parecían tan vivos no puede acabarse así de repente. Desea más.

El simbolismo en El Señor de los Anillos es continuado. Desde las referencias al catolicismo y la Biblia que el propio J.R.R. Tolkien ha reconocido (empezando por la continua lucha entre el Bien y el Mal, la misericordia o incluso la semejanza de algunos ritos con la liturgia cristiana) a otras de carácter más histórico. Es el caso de la utilización de mumakils (enormes elefantes) en la guerra, al estilo de Aníbal y sus batallones de estos enormes mamíferos en los siglos II y III a.C. O la semejanza entre el reino de Rohan y los pueblos vikingos y la de Gondor con un país occidental. Hay que destacar que, a pesar de que sea vox pópuli, ninguna de las influencias de Tolkien a la hora de escribir fue El Anillo del Nibelungo, de Richard Wagner. Tolkien ha negado rotundamente la semejanza entre ambas historias épicas: “La única semejanza entre el Anillo Único y el Andvarinaut (anillo de oro de la ópera) es que ambos son redondos”, publicó el autor inglés.

Todo esto, su cohesión, densidad y la creación de un mundo paralelo tan coherente y veraz en el que el lector no puede dejar de sumergirse, convierte a El señor de los Anillos en la cúspide de la literatura fantástica y épica del siglo XX.


 
El Señor de los Anillos: El retorno del rey, de Peter Jackson